Si usted fue miembro de la Policía Local de Ripollet o Barcelona a partir de 1989, debería saltarse este episodio. Kiko Amat y Benja Villegas efectuan su confiteor particular (“Por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa…”) y relatan sus actividades outlaw de juventud. Estas abarcan allanamiento de morada, nudismo gratuito, alteraciones del orden, conductas incívicas, tráfico (al por menor) de estupefacientes, falsificación documental, ingesta homérica de aceleradores químicos y lisérgicos de procedencia cuestionable, incluso el destrozo gratuito de un cochecito de bebé (sin el bebé dentro; no somos monstruos). Otro capítulo predilecto de los creadores de este podcast, quienes anhelan que sea también predilecto de su armada.