Dos grandes temas hoy en el ministerio de ciencia y tecnología. Por un lado, la relación entre la IA y la guerra que acaba de iniciar Donald Trump, en alianza con Israel, en Irán. En este contexto, la postura de Anthropic, que ha recordado los límites éticos autoimpuestos a su IA, Claude, que, por contrato, no permitía el uso de su herramienta para la vigilancia masiva de ciudadanos estadounidenses ni en armas autónomas con capacidad letal sin intervención humana. Parece que esta postura les ha durado apenas una semana, porque el recordatorio coincidió con el anuncio de Sam Altman (OpenAI) de que su IA se ponía a completa disposición del Departamento de Guerra de EE UU. La presión del gobierno, con quienes tiene contratos millonarios, les ha obligado a recular.
Por otro lado, Nuño Domínguez explica con detalle el nuevo capítulo de la crisis del CNIO, el mayor centro de investigación del cáncer en España. El nuevo gerente, José Manuel Bernabé, ha destapado gravísimas prácticas corruptas en la institución de las que acusa al gerente anterior, Juan Arroyo, que estuvo dos décadas en el cargo y que pudo desviar hasta 30 millones de euros. Pues bien, ahora Bernabé ha sido acusado de acoso sexual y laboral en una denuncia extraña que suena a represalia. La gran pregunta es si el CNIO será capaz de superar esta gravísima crisis reputacional.